YO VENGO A OFRECER MI CORAZÓN
Alejandra Fernandez Comentarios 0 comentarios
¿Cuál es tu batalla? ¿En qué batalla estás metido?
Hoy, sábado, me levanté pensando cuántas batallas he librado que no me han valido la pena, donde he perdido mi energía, mi alegría, y me he despertado llorando sin saber qué hacer. Por suerte para mí, lo primero que hago cada mañana, los fines de semana, es poner música que me haga bailar y cantar bien alto, desgracia para mis vecinos… Pero recupero rápido mi centro, quedo agitada de tanto bailar y otra vez vuelvo a mí.
Esta ha sido una semana difícil, me he enfrentado, otra vez, a mis miedos. ¿Seré suficiente? ¿Será que esperan más de mí? ¿Debo soportar faltas de respeto constantes? El contar hasta 10 o 100 no ha alcanzado y lamentablemente, para mí ser centrado, he perdido mi centro al enfrentarme a una persona, que me ha faltado el respeto hablándome mal y de forma autoritaria. He sido directa y he logrado de cierta forma ser asertiva. ¡Un punto para mí! Pero claro, me he olvidado de mi círculo de influencia y he aumentado mi círculo de preocupación.
¿Cuál es mi círculo de influencia? Es donde yo sí puedo actuar, mis pensamientos, mis comportamientos, mis acciones, qué puedo hacer yo para no perder mi centro. Qué elijo yo y puedo trabajar en mí.
El círculo de preocupación está por fuera del círculo de influencia y es todo aquello que no depende de mí. Es todo aquello sobre lo que yo no tengo control, situaciones que no dependen absolutamente nada de mí. Por ejemplo, cómo se comportan otras personas conmigo.

Y sí, he sido asertiva, y he dicho lo que tenía que decir, pero no logré mi “objetivo”, que era que la otra persona comenzara a tratarme con respeto y me descoloqué. Ahora, luego de bailar como una loca y descargar la energía negativa habitando en mi cuerpo, mi mente y mi alma, me doy cuenta, que yo soy yo….el otro es el otro y ahí es donde mi influencia, a veces, no puede hacer nada. Ya depende del otro ser como es y de mi depende elegir a las personas que yo quiero en mi vida. Elegir desde la consciencia a aquellas personas con las que yo quiero compartir mis valores, experiencias que nos acerquen a vivir una vida gratificante, gente a la que guste disfrutar de la vida como me gusta a mí.
Ahora te invito a preguntarte: ¿Vale la pena la batalla que, hoy, quizás estas librando? ¿Te merece la pena ganarla? ¿Merece la pena salir herido por combatientes que ni siquiera te merecen? Personas que no les interesa saber cuánto vales, ni tienen interés en saberlo, no valen la pena.
Elige tus batallas. No siempre es necesario estar en algunas de ellas…. Pierdes tu energía, tu alegría, pierdes tu tiempo que es tu vida. Quizás tu ego te grite: venga, tú puedes, hazte valer, hazles entender que eres valiosa. Pero en secreto te cuento que a veces hay que decirle a nuestro ego: no te preocupes, tú sí sabes quién eres, cuánto vales. No hace falta demostrárselo a otros que no se interesan por ti.
Recuerda: algunos no te merecen, tu vales siempre más de lo que ellos creen. No merece la pena entrar en esas batallas. Te invito a pensar: ¿cuánto vales tú para ti? y ¿cuánto crees que vales para los demás? Quédate con aquellos que sí saben lo que vales, quien eres y que además, comparten tus valores.
Porque el tiempo que vale, es el que marca el latido de tu corazón…. La vida es un tesoro sin igual. Cuídala, Cuídate.

Recuerda que cada vez que cierras una puerta ¡otra se abre! A veces, al estar metidos en nuestros pensamientos, en nuestro círculo de preocupación, no vemos las posibilidades que tenemos delante de nosotros.
Y te puedo asegurar, que siempre hay posibilidades. Lo sé porque lo he vivido y lo vivo todos los días. Sólo hay que poner el foco en lo que tú quieres, que nadie te quite lo que tu ser interior busca. Que nadie te diga lo que puedes o debes hacer. Tú lo sabes, tu ser lo sabe. Es difícil, lo sé, pero se puede. Aparca el miedo y lánzate… siempre hay red.
“Hoy desperté cantando esta canción que ya fue escrita hace tiempo atrás….es necesario cantar de nuevo una vez más.” (Fito Paez).
“Vamos a punguearle a esta vida amarreta un ramo de sueños.
¡Avanti morocha, no nos llueve tanto! No tires la toalla, hasta los más mancos la siguen remando.
Es tan fácil perderse en las calles del miedo, no me sueltes la mano.” (Caballeros de la Quema).
“La vida es una moneda, quien la rebusca la obtiene…la vida es una hoja en blanco…solo se trata de vivir, esa es la historia, con la sonrisa en el ojal, con la idiotez y la cordura de todos los días. A lo mejor resulta bien.” (Baglietto).
“Que no me pierda en la sombra, que no me duerma en el brillo. Que no me aparte de mi destino.” (Diego Torres).
¡Buena semana para todos! y ¡Un abrazo de los que molan!
