FEBRERO COMIENZA
Alejandra Fernandez Comentarios 0 comentarios
Este año viene fuerte… avanzando hacia lo que deseo:
Focalizarme en mis deseos, para convertirlos en objetivos y así lograrlos.
Me dí cuenta que es una cuestión de actitud, perseverancia y de no bajar los brazos.

El año pasado comencé, luego de muchos años de intentarlo sin éxito, mi rutina de gym y sigo firme, con mi plan hecho a medida por mi trainer favorita @nesy_wild, que es una gran profesional del fitness y del entrenamiento de alto impacto, además de 5to Dan de Taekwon-do. El entrenamiento es duro, pero puedo asegurar, que la motivación que ella tiene traspasa fronteras y llega hasta donde estoy yo. Y además consigo resultados. Me siento mejor, más fuerte, activa y estoy logrando mi objetivo que es ir modelando mi cuerpo, bajar esos kilos de más que entraron sin pedir permiso y mirarme contenta cuando me veo en el espejo. En vez de criticar lo que aún me falta, me centro en seguir avanzando para lograr verme como yo quiero verme. Me trato con cariño.
El último día del 2023, un ratito antes de la medianoche, decidí desde el fondo de mi corazón, por una situación inesperada, que iba a dejar atrás a aquellas personas que no resonaran en mi frecuencia. Aquellas personas que no contaran conmigo para las cosas importantes, que se olvidaran de mí en momentos especiales, que me ocultaran información, esas personas que cuentan verdades a medias… y fui inflexible. Como dije en voz alta en el silencio de mi casa aquel día 31 de diciembre del 2023, quitaré de mi agenda a todos aquellos que no resuenen conmigo. Ahora voy descubriendo el equilibrio para no irme a los extremos. Pero me siento tranquila y feliz con mi corazón ❤ y con mi decisión. Me cuido.
Estoy disfrutando de mi vida. No puedo quejarme. Soy una persona que por naturaleza disfruta de las “pequeñas” cosas: un maravilloso amanecer, un impactante atardecer, el canto de los pájaros en las heladas mañanas de invierno mientras me pregunto qué hacen que no duermen con este frío, de los altos pinos que me van marcando el camino hacia el trabajo, de una rica comida. Hay tantas “pequeñas” cosas que disfruto que la lista es interminable. Ayer, como hoy, llovía en el Alto Palatinado en Baviera, hacía frío, estaba destemplado y era un día perfecto para la sauna. Así que luego de mis 45 minutos de duro entrenamiento, me metí en la sauna y estaba sola. En un momento se me cruzó un pensamiento relacionado con mi momento actual y lo sentí en mi cuerpo y pensé: “Soy extremadamente afortunada. Estoy disfrutando como nunca de mi vida. Me encanta lo que hago y las posibilidades son infinitas”. Fue una sensación física, respiré profundo y sonreí. Y agradecí.

Y aunque estoy lejos de mis seres amados, tengo un apoyo permanente en las buenas y en las malas.
Tengo una madre y una hermana con las que comparto largas charlas, confesiones, muchas risas y la vida misma.
Tengo amigos que son incondicionales y están siempre para mí, en las buenas y en las malas. Que me escuchan, me cuidan, me ayudan a tomar decisiones correctas, que me hacen más fuerte.
Febrero ha comenzado fuerte para mí. Es mi mes. Dicen muchos por ahí que es el mes del amor, justamente el día de mi cumpleaños 🎂
Un mes de proyectos, de viajes, de encontrarme con mi gente querida, de disfrutar aún más de la vida. ¿Qué más puedo pedir? Me falta quizás lo más importante de la vida para mí, que es poder disfrutar y estar más cerca de la gente que quiero, con la que comparto mis momentos buenos y no tan buenos. Y no tener que coger un avión para poder verlos y disfrutar con ellos. Pero como dije, esta vida que elegí y aún sigo eligiendo me ha permitido, en mi soledad, poder encontrarme conmigo. Poder descubrirme, investigar las cosas luminosas y oscuras de mi pasado para poder ver con claridad mi presente y así poder caminar de forma consciente y decidida en este peregrinaje de la vida. Me quiero.
Y agradezco nuevamente. Gracias, Gracias, Gracias.
