Hoy me desperté muy temprano para mi gusto. Es sábado, son las 6 de la mañana y llevaba despierta desde las 04:30 dándole vueltas a la cabeza con cosas que ni siquiera puedo gestionar o hacer algo hoy por resolverlas. La pregunta que me desveló fue: Si tuviera que elegir un lugar donde vivir ¿cuál sería? ¡Madre del amor hermoso! ¿Es necesario despertarse a la madrugada con una pregunta así?
Llevo tantos años fuera de mi lugar de nacimiento, el que me vio aprender a caminar, a correr, a jugar, a nadar, tuve mis primeros amigos y mi primer novio. Y cambios de residencia por trabajo de mi padre, cambios de amigos… y de novios. La escuela, la secundaria, la facultad. Mis primeros viajes con amigas y acampadas en la playa alrededor de una fogata con nuevos amigos, riendo, cantando, dejándome seducir por la vida.
Carnavales en Brasil
Mi primera borrachera festejando mi cumpleaños número 18 en la playa con mis amigos del verano, el enfado de mi madre y mi hermana menor muerta de risa por la situación. Aún hoy nos reímos de aquella anécdota. ¡Bendito clericó de vino blanco y champagne! Inolvidables 18 en los médanos de San Bernardo con la pandilla de amigos de todos los años. Mi primer trabajo y los siguientes, caras nuevas, tareas nuevas. Siempre aprendiendo, curiosa de la vida, del amor, de la naturaleza.
Hoy muchos años después me encuentro con la misma sensación de curiosidad: ¿cuál será mi próximo destino? ¿Qué paisajes veré? ¿A quién conoceré?
¿Quién iba a decirme a mí en 1985 que un día como hoy, sábado 13 de septiembre de 2025 iba a estar sentada en el salón de mi casa en Baviera, Alemania a las 6 am escribiendo un texto sobre el aquí y el ahora?
La vida es tan impredecible, que por más que hagamos mil y un planes nunca sabremos qué nos depara el camino.
Nada me llevaba a pensar que un día iba a empacar mis cosas en Buenos Aires y me iba a ir a Madrid, y luego de 10 años en esa maravillosa ciudad, por esas razones curiosas de la vida, iba a coger mi coche, cargarlo de las pertenencias que entraran en él y conducir 2500 km solamente con unas cuantas hojas impresas de un mapa sacado de Google para llegar a vivir a una zona rural de Baviera en Alemania.
Sierra de Madrid
Llevo ya 14 años aquí y me ha enseñado muchísimas cosas, sobre todo de mí.
Y sobre todo me ha enseñado que, por más que hagamos planes a futuro, muchas cosas no salen como las planeamos. Siempre hay desvíos y depende de la elección que hagas en ese momento, puede que la vida te lleve por otro camino. Claramente, muchos dirán que puedes elegir mantenerte en el camino que habías decidido recorrer y es cierto, pero la vida puede volverse monótona y eso a mí es algo que me aburre.
Los que hemos emigrado sabemos que lo que hoy es cierto, mañana puede no serlo. Un trabajo, un amor, una casa, una pasión por algo que eliges hacer. Cualquier cosa puede llevarte al siguiente destino. Si aquella mujer joven de 18 años recién cumplidos, con la borrachera encima, alegre, inocente, alocada, caminando por la playa esa noche con el cabello al viento y riendo como si no hubiera un mañana, me viera hoy estoy segurísima de que pensaría: ¡Wow! mierd… cómo se pasó el tiempo, pero ¡cómo lo hemos vivido!!
Y a pesar de que a veces me pregunto si he hecho bien o mal eligiendo tal o cual camino, mi alma sabe que siempre, siempre he elegido con el corazón.
Y eso hace que me sienta tranquila y feliz.
Quién sabe cuál será mi próximo destino. Si me centro en mí y dejo el miedo de lado, ahora mismo no me preocupa porque sé que volveré a seguir a mi corazón. Más preparada, quizás, que aquella joven de 18 años, pero con la misma fuerza. Lo importante es que hoy, aquí en Baviera Alemania, en el salón de mi casa a las 07:00 de la mañana de este sábado estoy escribiendo este texto que me emociona porque me dice que voy bien y recordando lo que me han dicho varias veces aquí: «Bleib wie du bist» – «sigue siendo como eres» me ayuda a entender que siendo yo misma voy por el buen camino.
Intenta recordar quién eras a los 18, ¿qué querías lograr, adónde querías ir? ¿Tu joven de 18 años estaría orgullosa/o de adonde lo has llevado? ¿De quién eres?
Es importante tener objetivos en la vida, pero más importantes son los valores que te hacen transitarla. Por eso me digo a mi misma: Tranquila, siempre has elegido bien. Sigue haciendo lo que estás haciendo y cómo lo estás haciendo: responsable, consciente y con cabeza pero también con el corazón.
Si tienes uno de esos días en los que no sabes qué hacer, ojalá este texto te ayude a aliviar la sensación.
¡Un abrazo de los que molan!
2 comentarios en «QUIEN ME LO IBA A DECIR»
Impresionante relato, me encantó ! Muy emotivo y te lleva a pensar y reflexionar sobre las vueltas de la vida y sobre las aventuras q se plantean y a darse cuenta de que cuando uno está demasiado cómodo es tiempo de moverse.
Hola Mavi, muchas gracias por tu comentario! Totalmente, es así como lo resumes en pocas palabras: «Darse cuenta de que cuando uno está demasiado cómodo es tiempo de moverse». Porque eso nos llevará a querer aprender algo nuevo, o aprender a confiar en uno mismo. Dejarse guiar por la intuición que yo le llamo la voz del alma y saber que siempre, siempre cualqueir cambio te lleva a un sitio mejor. Muchas gracias por leerme! Un abrazo de los que molan.