LA VOZ DEL ALMA
Alejandra Fernandez Comentarios 0 comentarios
Hay una voz que suele acompañarnos en silencio. Esa que repite frases como “no puedo”, “me perderé si voy a un sitio desconocido” o “¿y si no llego?”. Esa voz que parece cuidar, pero en realidad nos limita.
La verdad es que siempre llegamos. Tal vez no por el camino que habíamos trazado, quizá con desvíos, pausas o nuevas rutas, pero de una forma u otra llegamos a destino. Lo importante no es tanto la precisión del mapa, sino la confianza en nuestros pasos.
Foto Ale
Muchas veces nos ponemos miles de excusas por miedo a hacer algo, y cuando lo hacemos y damos ese primer paso, nos damos cuenta de que no era tan dificil como pensábamos.
Lo recuerdo como si fuera ayer: cuando llegué a Alemania, hace 14 años, no era muy común el GPS o navegador en el móvil. Había buscado la ruta en Google y decidí que imprimir la ruta por etapas iba a ser mucho más fácil que andar desplegando mapas. Me subí al coche y con solo un par de hojas impresas de ese mapa de Google conduje desde Madrid hasta un pequeño pueblo de Baviera 2.500 km!. Con esas hojas en la mano, seguí las indicaciones, confié en mí… y llegué. Claro que lloré cuando me perdí, me desesperé y más de una vez pensé en dar la vuelta. Pero el objetivo era fuerte, mi decisión más fuerte aún, y eso me sostuvo.
Aun los tengo 🙂
Esa experiencia me enseñó que la vida no nos exige tener todas las respuestas ni el camino perfectamente claro. Nos pide valentía para dar el primer paso y confianza para continuar, incluso en medio de la incertidumbre.
Escucharnos significa elegir qué voz dejamos crecer dentro de nosotros: la del miedo que nos inmoviliza o la de la certeza que nos impulsa. Cuando dejamos a un lado los “no puedo” y los “qué pasará si…”, abrimos espacio para las diferentes posibilidades, para el descubrimiento y para la sorpresa de darnos cuenta de que éramos más fuertes de lo que pensábamos.
El viaje interior no se trata de no sentir miedo, sino de NO permitir que sea el miedo quien decida por nosotros. Porque al final, lo esencial no es no perderse, sino animarse a andar. Y en ese andar, siempre, encontramos el camino.
✨Te dejo unas preguntas para tu semana:
- ¿Qué “no puedo” estás lista para transformar en un “lo haré”?
- ¿En qué área de tu vida necesitas confiar más en tu intuición que en el mapa perfecto?
- ¿Cuál es ese objetivo tan fuerte que merece sostenerte, incluso en medio de la incertidumbre?
Busca un momento en el que tengas tranquilidad y no te interrumpan y escribe las respuestas. Aprendí que cuando escribimos, esas palabras están cargadas de emociones, sentimientos, miedos, deseos, objetivos por cumplir. Y cuando las plasmas en un papel es como la lista de la compra del supermercado. Puedes ir trabajando en esos deseos o ideas que están rondando tus pensamientos y puedes ir tachándolas a medida que vas cumpliendo lo que deseas. No hay nada más satisfactorio que coger la lista un mes después e ir viendo cómo lo que habías escrito se transforma en algo distinto: en algo ya hecho, en algo aun pendiente, o en algo que no era tan dificil de hacer.
Espero tus comentarios y si necesitas hablar conmigo, ya sabes: puedes contactarme por Whatsapp.
Como siempre, te dejo un abrazo de los que molan 🙂