LA VOZ DEL ALMA
Hay una voz que suele acompañarnos en silencio. Esa que repite frases como “no puedo”, “me perderé si voy a un sitio desconocido” o “¿y si no llego?”. Esa voz que parece cuidar, pero en realidad nos limita. La verdad es que siempre llegamos. Tal vez no por el camino que habíamos trazado, quizá con desvíos, pausas o nuevas rutas, pero de una forma u otra llegamos a destino. Lo importante no es tanto la precisión del mapa, sino la…